El más grande de los guetos
- 25 ene 2021
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Preocupación. Preocupación e incredulidad. Preocupación, incredulidad y desesperanza.
Estoy convencido de que esas fueron las sensaciones de muchos cuando, en pleno reparto de comisiones ordinarias en el Congreso de la República, la de la Mujer le quedó a un bloque en el que no hay ni una sola mujer.
Sensaciones que muchos habrán tenido, sí, pero no fueron las primeras que se exteriorizaron.
El Hemiciclo, teórica versión a escala de la sociedad, ya se encargó de escenificar la reacción de este machista país.
-La comisión de la mujer… ¡Bancada Victoria!
-¡Uuuuuuuhhhhh! ¡Jajajajajajaja! *sonido de chiflido* ¡Eeeesooooo!
¿Qué más denigrante para un hombre, jefe de un bloque legislativo con solo hombres (bueno, un hombre más, tan solo, que resulta ser su hermano) y que tiene derecho a presidir únicamente una comisión ordinaria, que ver cómo el logo de su partido quedó en la casilla de “de la Mujer”? Lo digo desde la perspectiva machista de la sociedad.
Por otro lado, ¿qué más denigrante para las 31 mujeres parlamentarias que ver cómo SU comisión es asignada a un bloque con solo hombres? Lo digo desde la perspectiva opresora patriarcal de la sociedad.
Y es que ambas perspectivas son mitades de una misma: la que ha hecho que el 52% de la población sea un gueto.
El más grande de los guetos.
En el Hemiciclo, esa teórica versión a escala de la sociedad, representan tan solo el 19.4%.
Pero hay una comisión específica para abordar sus problemas, que van desde la discriminación laboral hasta la violación fatal, aunque en el fondo son todas aristas del mismo: el gueto.
Me pregunté, entonces, qué ha hecho esa comisión por las mujeres del país. Digo, apenas vamos por enero y ya sabemos que en los primeros 17 días del año hubo más de 2 mil 600 denuncias de violencia contra la mujer, 309 por violación sexual y 158 por agresión sexual (¿debe haber diferencia entre las últimas dos?); si añadimos cinco jornadas más, obtenemos la friolera y esperpéntica realidad en la que 28 mujeres fueron asesinadas en ¡22 días!
28.
En 22 días.
Te das cuenta, ¿no?
Sabemos también que en 2020 desaparecieron cuatro mujeres cada día (en promedio, claro), y que al 30 de diciembre había, aún, 695 con rastro desconocido.
¿Pero qué ha hecho la comisión?
Revisando la web del Congreso me consta que se reunieron en 24 ocasiones, y que han trabajado sobre al menos 20 iniciativas, la mayoría con más tiempo en el Palacio Legislativo que las propias miembros de la comisión, que van desde algo tan simbólico como el establecimiento del “Día Nacional de las Mujeres Rurales”, hasta algo tan y fuerte y necesario como la creación del Ministerio de la Mujer.
“la agenda no es nuestra” es una frase que dice mucho, porque ciertamente, la agenda no es de la Comisión de la Mujer…
…pero tampoco es de la mujer.
Reuniones, análisis, propuestas… pero ¿qué ha hecho la comisión?
A priori, pensé en afirmar que nada. Luego, entendí que todo…
…todo cuanto han podido.
-Es que nosotros, como comisión, no podemos aprobar; tan solo trabajar con quienes están en el campo, estudiar a fondo, construir y proponer, pero la agenda no es nuestra, y esta está muy marcada por el oficialismo y los planes del presidente Giammattei.
Entrevisté a Ligia Hernández (Semilla), antigua secretaria de la comisión, y me ilustró la dura realidad a la que se enfrentan: “la agenda no es nuestra” es una frase que dice mucho, porque ciertamente, la agenda no es de la Comisión de la Mujer…
…pero tampoco es de la mujer.
El año pasado, bajo el paraguas de la pandemia, el Congreso dedicó sus “esfuerzos” a discutir sobre si ampliar o no los estados de calamidad que desde el Ejecutivo le llegaban. A eso y a “debatir” sobre por qué las iniciativas sobre reactivación económica debían ir más arriba en la agenda.
Tampoco nos olvidemos de que entre septiembre y enero de este año hubo una interpelación, al ministro de Desarrollo, que ni siquiera llegó a la mitad de las preguntas básicas.
(De la elección de cortes ni hablemos).
Con eso en la mesa ¿cómo iban a ser las mujeres parte de la agenda? Digo, ¿qué importancia tendrían las cuatro desapariciones diarias, las 53 llamadas que cada día recibió el Ministerio Público, las 455 víctimas totales de femicidio, las 7 mil 840 víctimas de violación que hubo en 2020?
¿Qué importancia tendrá que, ese año, el 16% de Alertas Isabel-Claudina corresponden a mujeres que siguen sin aparecer?
Muy poca, casi nula, porque siguen siendo un gueto.
Porque es verdad: la reactivación económica, las medidas sanitarias, las interpelaciones… todos esos son temas cruciales para la sociedad, pero hay un grupo que, antes de centrarse en ellos, tiene que lidiar con muchos otros que se le van superponiendo día a día, y hasta que no los resuelvan, no podrán aportar al completo a esos otros.
Y al no permitirles aportar, se las margina.
Y por eso deben tener una comisión propia, porque son un gueto.
Pero como el Hemiciclo es una teórica versión a escala de la sociedad, ahí también las marginan.
Porque son un gueto.
El más grande de los guetos.




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