Rescatando al carabinero Reyes
- 1 feb 2021
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Vaya comienzo.
¡Pla, pla, pla!
Muerte.
¡Pla, pla, pla!
Balas.
¡Pla, pla, pla!
En serio: vaya comienzo. La primera media hora de Rescatando al Soldado Ryan (Saving Private Ryan. Spielberg: 1998) es una sucesión sanguinaria; golpe tras golpe, caído tras caído; vísceras, gritos desesperados, servicios de atención que (casi) nunca llegan a tiempo.
Muerte por doquier.
No hay diálogo; eso no existe en medio de la guerra.
Solo muerte.
Y te aturdes por media hora.
Vaya comienzo.
Como el comienzo que ha tenido 2021 para las mujeres en Guatemala. El conteo del Ministerio Público -MP- paró en 23 casos de feminicidio tan solo en enero.
Los números de otras organizaciones civiles llegan hasta los 29.
Veintinueve en treinta y un días.
Muerte por doquier.
Vaya comienzo.
“Si bien es cierto lamentamos los hechos que se han estado suscitado, la Policía Nacional Civil -PNC- ha dado respuesta contundente a los mismos”.
Era 28 de enero. Iban ya 28 feminicidios y esto decía Gendri Reyes, ministro de Gobernación (cartera de la que depende la PNC), apodado “el Carabinero” por su formación con tal cuerpo de policía militar chileno y la brutalidad con que sus agentes actuaron durante las manifestaciones del 21 y el 28 de noviembre de 2020 en el Centro Histórico de Ciudad de Guatemala.
Las declaraciones las dio a las puertas de la jefatura de bancada de la Unión del Cambio Nacional -UCN-, el partido político de Mario Estrada (hoy preso en Estados Unidos por narcotráfico), de la vicepresidenta primera del Congreso, Sofía Hernández (cuyo hermano fue detenido por narcotráfico el 20 de enero) y el cual fue cancelado por el Tribunal Supremo Electoral -TSE- el día 29.
Lo dijo a las puertas porque a la reunión que pretendía asistir no permitieron que entrara la prensa.
Tampoco fue ningún diputado. Pero sí el ministro. “Estamos cumpliendo la ley”, diría.
Pasaban pocos minutos de las 9 de la mañana. No llegó ningún legislador de la “Ruedita de colores”. A esa misma hora, y convocada con bastante anterioridad, el grupo parlamentario Semilla ya lo había citado para, precisamente, abordar el problema de los feminicidios y otras formas de violencia contra la mujer en el país.
Si los de UCN no fueron a su reunión, bien pudo ir a Semilla ¿no?
No.
No lo hizo.
Sí estuvo, en cambio, Érick Tórtola, subdirector de la Policía Nacional Civil, ese cuerpo que ha dado “respuesta contundente a los hechos”.
Los hechos: veintinueve feminicidios en treinta y un días.
-¿Considera que el acoso a las mujeres es un problema? -dijo el diputado.
-No. -Respondió el subdirector.
Claro que, por encima de él, en la jerarquía (algo que tanto gusta en los cuerpos del orden) está el ministro de la carabina, pero no llegó a la citación, la cual quedó emplazada en medio de una interpelación, que es un juicio político.
Pero, tras cuatro sesiones del pleno de los diputados, no han logrado, siquiera, plantear la primera pregunta.
De la citación le rescató la UCN (parte de la alianza oficialista).
De la interpelación, de momento, la alianza oficialista dentro del Congreso.
Y, mientras tanto, muerte por doquier.
Y como no han logrado cuestionarlo, no hay diálogo; eso no existe en medio de la impunidad.
Llegó febrero.
Citación, por parte de Semilla, a Gendri Reyes.
No asiste.
La bancada TODOS, de Felipe Alejos (parte de la alianza oficialista) lo citó a la misma hora. Claro que la invitación le llegó más tarde.
Pero a esa fue.
Y, mientras tanto, muerte por doquier.
Veintinueve feminicidios en treinta y un días.
La interpelación ha sido detenida por el oficialismo manejando el cuórum del hemiciclo a placer. Las citaciones han sido paradas por bancadas cercanas al oficialismo y otras mafias.
Es el protegido.
Giammattei lleva poquito más de un año como presidente del país y ya ha tenido tres ministros de Gobernación: primero, Edgar Godoy, el milico (sí, un antiguo miembro del Ejército al frente de la policía civil); luego, Oliverio García, el eterno diputado (fue congresista durante 20 años; formó parte de la Constituyente de 1984); finalmente, Reyes, el Carabinero.
Antes fue viceministro, y se paseó en la excéntrica y poco útil patrulla Chevrolet Corvette de la PNC para dar por iniciado (como si de un evento de jolgorio se tratara) el toque de queda a las 16:00 el 22 de marzo por los barrios periféricos de la capital.
Llegó al puesto alto el 19 de noviembre; dos días después, las escenas de brutalidad en la primera de las manifestaciones en la Plaza de la Constitución.
Arranca 2021 y veintinueve feminicidios en treinta y un días.
Muerte por doquier.
Pero nada de diálogo.
Porque ya fue citado y llamado a declarar, pero los mandamases han decidido ir a su rescate.
Rescatando al carabinero Reyes.
Escena poscréditos: Steven Spielberg se llevó el Óscar a mejor director por Saving Private Ryan. Seguro que, al menos en casa de Gendri, el presidente también ha sido un enorme director.




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